La actitud: pilar fundamental en cocina

 

Destacar y prosperar en la cocina profesional puede ser todo un reto. Sin embargo, tras años trabajando en la cocina como profesional y profesor,  he detectado varios puntos comunes en todos aquellos profesionales que destacan en el mundo de la cocina.

Hoy te voy a hablar acerca de uno de los más importantes.

La actitud. 

El primero y, para nosotros en CookStorming,  uno de los más importantes.

Vamos a partir de la base de que ya tienes (o estás pensando en adquirir) una formación profesional y, tras ese proceso, te enfrentarías al ámbito laboral.

En mi experiencia como profesor y como cocinero he podido observar ciertas pautas que me han llevado a definir los puntos claves de la actitud que debería tener un cocinero para que prospere y le vaya bien en su carrera.

 

Ser resolutivo

No podemos evitar tener problemas e imprevistos en la cocina, pero quien marca la diferencia es aquella persona que no solo trae problemas, sino también soluciones.

Valoro muchísimo una persona que no se ahoga en un vaso de agua, que trata de dar salida a los problemas y que no se queda de brazos cruzados. Una persona que ayuda al jefe de partida a sacar el trabajo.

 

Ser fiel

Otro objetivo importante es ser fiel como jefe de cocina o de partida.

Aprecio muchísimo los cocineros o ayudantes de cocina que son fieles a mi forma de cocinar y a las recetas que yo planteo.

No me interesa en mi equipo una persona que cambia por completo una receta, pues valoro que esa persona que está conmigo haga y cocine bajo mi criterio o bajo el estándar del restaurante. Que sea fiel a esas recetas que he establecido en mi partida o en mi restaurante.

 

Respetar la jerarquía

Otro objetivo fundamental.

El mundo de la cocina la jerarquía adquiere un valor enorme.

Si una persona tiene un problema y no se dirige directamente a su jefe de partida o a su jefe inmediato se salta una parte esencial del proceso, dejando en entredicho el concepto de obediencia. 

Por tanto, una persona que tiene muy clara la jerarquía, será una persona obediente, responsable y que trata de resolver los problemas desde la base.

 

La responsabilidad

Una persona responsable con su trabajo lo será también con los comensales.

Pongamos un ejemplo: la seguridad o la higiene. Es importante una persona que siga a rajatabla los principios básicos de seguridad alimentaria. Como cocineros estamos fabricando o transformando un elemento que va a llegar a un consumidor y esto nos carga de gran responsabilidad social. Es nuestro deber tener muy claro ese concepto de responsabilidad con los demás.

 

Honestidad

Podemos conectar la honestidad en cocina con cientos de situaciones: honestidad para no coger lo que es tuyo, honestidad para respetar los recursos que tenemos en cocina, cuidarlos y no despilfarrarlos, honestidad para respetar a los compañeros pero, sobre todo y tras vivir muchas situaciones, valoro mucho la honestidad para hacernos responsables de los errores cometidos y no echar balones fuera.

 

El inconformismo

Una persona inconformista buscará constantemente seguir avanzando, creciendo personal y profesionalmente y aspirará siempre más.

Este es el tipo de persona al que es probable que le vaya muy bien, pues va a estar siempre al día y queriendo aumentar su conocimiento.

 

La ambición

A pesar de la asociación negativa que tenemos de esta palabra, una persona ambiciosa es aquella que aspira siempre a más, a mejorar, a crecer…de una forma sana. De la misma forma que el inconformismo, esta ambición nos lleva siempre a progresar.

 

La conciliación

Cuando trabajamos en grupo compartimos muchísimas horas con nuestros compañeros de equipo e inevitablemente, surgen roces.

Una actitud conciliadora ayudará a solucionar los problemas y generará buen ambiente. ¡Malos rollos fuera!

 

La puntualidad

Es algo crucial en la vida en general y especialmente relevante en el caso de la cocina.

Como siempre le digo a mis alumnos…»en cocina siempre vamos tarde». Y es así, yo diría que se requiere puntualidad extrema: un cocinero o un ayudante de cocina que llega a su puesto de trabajo unos diez minutos antes ya con su uniforme puesto para empezar a organizar su trabajo es una persona que a priori, valoraría muchísimo.

 

La creatividad

En cuanto a esto, es importante destacar que la creatividad viene después de la adquisición de conocimiento.

Es decir, para empezar a usar la creatividad primero debes tener una buena base y eso se hace a través de la obtención de conocimientos. Ser creativo sin conocimiento es lo mismo que nada, es inventarse cosas.

La creatividad se trabaja.

No sirve sentarse a lamentarse diciendo «no soy creativo».

Porque eso se trabaja todos los días y se puede cambiar a través de la constancia y el progreso. Se crece, se va puliendo, se cambia, se prueba…ese es el camino para crecer profesionalmente.

 

De estos aspectos y de muchos otros, te hablaré el próximo 1 de marzo a las 18:00h en directo en la Masterclass online Tu Desafío Culinario. Aquí puedes reservar ahora tu plaza.

 

 

Ahora es el momento de examinarnos a fondo.

Te animo a hacer examen de conciencia y preguntarte: ¿Cuáles de estas cualidades veo en mí? ¿Cuáles no? ¿Cómo puedo mejorarlas?

 

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